Cuando Dios parece estar en silencio.
Puede ser muy difícil cuando parece que Dios no responde nuestras oraciones. A veces, puede que llegue a ser completamente terrible. Un minuto estoy decidida a confiar en Dios y al siguiente, esa misma determinación desvanece. Las dudas del «¿por qué?» llegan con tanta fuerza. Me duele el corazón. Mis ojos se llenan de lágrimas. Tal vez tú también te hayas encontrado allí. Tal vez lo estás viviendo ahora. No quiero simplificar lo que debemos hacer en esos momentos. Sé, por las peticiones de oración que he recibido a través de los años, que muchas de nosotras enfrentamos problemas y situaciones muy difíciles, en las que las respuestas no son fáciles o claras. Sin embargo, he descubierto algunas cosas que me ayudan cuando Dios parece estar en silencio.Acércate aún más a Dios cuando desees alejarte.Cuando realmente quiero oír a Dios, pero Él parece no responder, a veces anhelo desconectarme de mis actividades espirituales normales. Dejo de ir a la iglesia. Guardo mi Biblia. Dejo que pase más tiempo entre mis oraciones. Pero el versículo clave de hoy, Salmos 61:2, nos recuerda que lo mejor que podemos hacer cuando nuestro corazón comienza a desfallecer es clamar a Dios, no alejarnos de Él. «Desde los confines de la tierra te invoco, pues mi corazón desfallece; llévame a una roca que es más alta que yo». La Biblia también nos promete que encontraremos a Dios si lo buscamos con todo nuestro corazón (Jeremías 29:13), aún con las partes rotas de nuestro corazón. Trae todo a Dios. Sigue hablándole. Él puede lidiar con tu honestidad y Él responderá.Alaba a Dios en voz alta cuando quieras perderte en las quejas.En medio de lo que estás pasando, encuentra cosas simples por las cuales alabar al Señor. Y no me refiero a que tengas que agradecerle por las cosas difíciles, sino que mientras tanto, le agradezcas por las cosas simples y buenas. La risa de un niño. Pétalos que están floreciendo. Una manta caliente. El regalo de este respiro y el siguiente. El Salmo 40:3 nos recuerda a ti y a mi que Dios nos dará una nueva canción cuando hacemos de la alabanza un hábito en nuestro corazón y en nuestros labios. «Puso en mis labios un cántico nuevo, un himno de alabanza a nuestro Dios. Al ver esto, muchos tuvieron miedo y pusieron su confianza en el SEÑOR» (NVI).Deja que la Verdad sea tu compañera.Podemos posicionarnos para ir donde se encuentra la Verdad. Asiste a la iglesia. Escucha canciones de alabanza. Lee y memoriza versículos de la Biblia. ¿Y esa amiga que habla la Verdad de Dios? Escúchala. Mantente en contacto con ella. Permite que hable Escritura sobre tu vida, aun cuando estés cansada de escucharla. Refúgiate bajo la sombra de su fe cuando la tuya esté débil. Permite que ella te guíe a Dios una y otra vez. Proverbios 12:26 nos recuerda, ««El justo es guía de su prójimo»» (NBLA). Es normal sentirte herida o confundida. Dios es lo suficientemente grande como para cuidar de nuestros sentimientos más honestos. Pero no permitas que tus sentimientos te alejen de Él ni de Su Verdad. Acércate a Él. Alábalo. Deja que la Verdad te acompañe. Al permanecer de esta manera con Dios, estarás lista para recibir Su respuesta cuando llegue. por LYSA TERKEURST |
