Confiando en el Vencedor cuando me siento vencida.
¿Con qué frecuencia usas la palabra «abrumada» o «vencida»? Como mamá de cuatro hijos, admito que las uso demasiado.
Exactamente un año antes de que mi mamá falleciera, me envió un correo electrónico. No podía dormir y estaba pensando en una conversación que tuvimos el día anterior cuando compartí lo abrumada y vencida que me sentía.
En ese momento, estaba embarazada de mi cuarto bebé y ya tenía tres niños pequeños en casa. Además, mi esposo trabajaba en tres empleos mientras cursaba su maestría. Yo simplemente estaba tratando de mantener todo en pie. Siendo mamá de cuatro hijos, mi mamá entendía perfectamente cómo me sentía. En su correo electrónico, compartió cómo llegó a cambiar su perspectiva sobre el tema de sentirse abrumada y vencida.
Ella escribió, «Un día sentí una fuerte convicción al decir que estaba abrumada, porque cuando el Señor está de nuestro lado, Él proveerá todo lo que necesitamos en cada situación, y nuestro objetivo es confiar en Él para eso».
Si tan solo mi madre supiera cuánto necesitaba mi corazón esas palabras de aliento. Especialmente en este año que ha pasado sin ella, ha sido un consuelo tener esas palabras llenas de fe para volverlas a leer.
¿Y qué de las palabras que Jesús mismo nos dejó para que las leyéramos? En Juan 16:33 Jesús prometió, «Yo les he dicho estas cosas para que en mí hallen paz. En este mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo».
Qué gran diferencia hay entre estar abrumada o vencida, y estar venciendo o superando algo. La definición de «abrumar» es «ahogarse o estar agobiado bajo un gran peso». También puede significar «derrotar completamente». Vencida significa «cansada, agotada fisicamente» o «derrotada.»
Pero aun en mis días más difíciles, cuando siento que hago mil cosas a la vez, ¿estoy completamente derrotada? No. Por lo que Jesús hizo por mí en la cruz, ¡Él ya venció! No estoy derrotada. Puedo vivir con victoria, confianza y paz gracias a mi Jesús.
Estoy aprendiendo que las palabras que usamos tienen mucha importancia. Pueden afectar nuestro ánimo, nuestro corazón y nuestra forma de pensar. ¿Habrá otra palabra que podamos usar en lugar de «abrumada» o «vencida» en esos días difíciles? Tal vez «ocupada» o «agobiada».
¿O qué tal la palabra «vencer»?
En lugar de decir que estamos abrumadas y vencidas por la vida, podemos elegir decir que estamos venciendo y desbordando de gratitud por todo lo que Jesús ha hecho por nosotras. Estamos venciendo y desbordando de gozo porque nuestras dificultades no durarán para siempre. Estamos venciendo y desbordando de asombro por la verdad de que Jesús, el Rey de reyes, está de nuestro lado y proveerá todo lo que necesitamos.
Hoy, amiga, depositemos con confianza nuestra carga abrumadora a los pies del Vencedor.
por LISA KOTTENSTETTE
