Llevando las dificultades a Dios.
El poder de llevar los pensamientos cautivos.
Una gran diferencia.
De una postura altiva a una sumisión humilde.
Dios nos conoce.
Le di a Dios una fecha límite.
Si tu matrimonio no sigue adelante, tú sí puedes.
Lo que no debería ser así.
Cultiva el fruto del Espíritu Santo.
¿A quién estás escuchando?