Cada lágrima recordada.
Una canción que despierta el asombro.
Dios no tiene prisa contigo.
Si Dios tiene el control, ¿por qué dudo?.
Todas necesitamos espacio para exhalar.
Paz en la tormenta.
Dejemos que Dios nos guíe este año.
Plantar semillas pequeñas que dan frutos grandes.
Para los días en que la fe se siente frágil.
La respuesta cuando te preguntas «¿y ahora qué?»