Sigue creciendo en tu fe.
Si eres como yo, tú día pasa tan ocupado, y pasar tiempo con Jesús se pasa a lo último de tu lista de tareas pendientes. Hay muchas distracciones: familia, trabajo, revisar las redes sociales. Pero cuando intencionalmente buscamos a Dios con todo nuestro corazón como Él indica en Jeremías 29:13, todo cambia para nosotros: «Me buscarán y me encontrarán cuando me busquen de todo corazón».
La clave es crear lo que yo llamo «hábitos sagrados». Si tú y yo buscamos acercarnos un por ciento más a Jesús cada día, dentro de un año estaremos irreconocibles. Aquí hay tres hábitos sagrados dentro de mi rutina diaria que tú también podrías intentar:
- Oración
Jesús oró, y nosotros también debemos hacerlo. Así como cualquier relación sana es recíproca, lo mismo es con Dios. La oración debería ser una conversación con Él. Es la manera en que hablamos y escuchamos a Dios, creciendo más cerca de Él. Una manera de orar es usando el modelo A.C.A.S.:
- Adoración: alabar a Dios por quien Él es.
- Confesión: confesar tus pecados y las áreas en que no estás a la altura.
- Acción de gracias: agradecer a Dios por la manera en que Él está obrando en tu vida y por Su bondad hacia ti.
- Súplica: pedirle a Dios por las cosas que tú o los demás necesitan.
La clave es pasar tiempo en comunicación con Dios. No te preocupes en hacerlo «bien», solo comienza.
- Estudio bíblico
Al estudiar la Biblia, comenzamos a comprender el corazón de Dios y cómo aplicar Su sabiduría en nuestras vidas. Hay muchas maneras de hacerlo, pero una de ellas es el método de estudio bíblico inductivo:
- Observación: lee una porción de la Escritura y haz observaciones acerca del texto. ¿Cuál es el enfoque principal? ¿Qué te llamó la atención?
- Interpretación: aquí es donde profundizas. ¿Quién escribió este libro de la Biblia? ¿A quién se dirigía? ¿Cuál es el contexto cultural?
- Aplicación: pregúntate, ¿Cómo puedo vivir esto hoy? ¿Qué necesito cambiar?
Estudiar la Biblia nos ayuda a conocer a Jesús y aprender cómo nuestras vidas pueden reflejarlo al mundo.
- Adoración
La adoración no es solo escuchar o cantar música cristiana; es la manera en que expresamos nuestro amor y honra a Dios. Las letras de la música de adoración a menudo son inspiradas por la Escritura y dirigidas hacia Dios. Esto nos da palabras para decirle como un acto de adoración. Es una manera de mantener nuestro enfoque en Él.
El objetivo no es ser perfecto en estas prácticas sino progresar constantemente. Empieza de a poco; haz lo que sea manejable para ti y eventualmente anhelarás pasar tiempo con Jesús porque sentirás la diferencia: la paz, la claridad y la esperanza. Jesús te ama. Él quiere pasar tiempo contigo. Y cuando lo busques, lo encontrarás.
por ZACH WINDAHL
