Crea espacio para el gran mandamiento.
Una de las cosas más amorosas que podemos hacer por los demás es crear un espacio seguro donde puedan expresar sus luchas y heridas. Alrededor de una mesa. Durante un paseo. Quizás en un viaje. Podemos iniciar esos momentos en los que la solidaridad dice, «Perteneces. Tienes un lugar. Tienes una voz. Tienes gente que te ama tal como eres, ahora mismo, en tu lucha».
Cuando estás sufriendo, puedes sentirte aislada al no saber cómo hablar de las cosas difíciles, ni quién puede guardar cuidadosamente tus pensamientos sinceros. Sin embargo, los creyentes en Jesús tenemos el Espíritu Santo de Dios en nosotras y Él nos ayuda a amar a las personas que están sufriendo, a empatizar con su dolor y a reconocer su perspectiva, aunque no podamos cambiar el resultado ni arreglarles las cosas. Solo Dios puede hacerlo.
Hacemos todo lo posible por amarlos bien. Nos presentamos con Jesús en nuestro corazón y compasión en nuestras palabras. Y estamos ahí, creando un espacio sagrado donde pueda obrar el Espíritu Santo. Así vivimos Mateo 22:37-39: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente … Amarás a tu prójimo como a ti mismo».
¿Quién en tu vida podría necesitar este ánimo hoy? Tal vez, envía a esa persona un mensaje de texto breve: «Oye, amiga. Jesús te ama, y yo también. Estoy aquí para ti».
Y si eres esa persona que necesita que le recuerden que está un poco menos sola en lo que está atravesando ahora mismo, hoy seré esa amiga para ti.
Aunque no sé tu nombre específico, Dios sí lo sabe. Y Él se aseguró de que nuestros caminos se cruzaran justo en este momento de tu vida. Oremos juntas.
Espíritu Santo, eres maravilloso en Tu inmensidad, a la vez que profundamente personal e íntimo. Necesito que Tu amor envuelva a mi amiga ahora mismo, y pido que Tus tiernas misericordias cubran cada circunstancia que enfrente. Donde mi sabiduría falla, ruego que mi amor por ella le recuerde que tienes todas las respuestas que necesita. Ayúdala a saber que solo necesita obedecerte en cada paso pequeño, y Tú guiarás su camino. Cuando tropiece, permite que Tu bondad amorosa la lleve al arrepentimiento y que Tu gracia la colme de perdón. Protege su corazón y su mente de la confusión del enemigo. Protege su cuerpo de la tensión. Trae personas seguras a su vida y a la mía. Y ayúdame a ser el tipo de amiga que necesita ahora mismo. En el Nombre de Jesús, Amén.
por LYSA TERKEURST
